Rubiales, empantanado en el siglo XX
Fuente: El País Original en elpais.com
Su posición social era ya insostenible, de modo que Rubiales buscó a un periodista coherente con su visión de la vida para anunciarle la intención de dimitir. Hay que agradecerles que tuvieran la sensibilidad de no tirar una cabra desde un campanario en medio del programa. Rubiales se demoró tres semanas para concluir: “Los poderes fácticos me impedirán la vuelta”. Le agradecemos también que no haya dicho la frase agarrándose sus poderes fálicos.