Cuando la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil decidió explotar este miércoles la investigación sobre las supuestas irregularidades en contratos gestados en el seno de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), los agentes ya sabían que Luis Rubiales, expresidente del organismo y epicentro de las sospechas, se encontraba fuera de España. El ex máximo mandatario de la entidad llevaba más de un mes en República Dominicana, según fuentes de su entorno, adonde su familia (mujer y tres hijas) tienen previsto viajar a finales de este marzo. Pero, según confirma su defensa a EL PAÍS, prevén quedarse allí solo unos días. La abogada de Rubiales ha enviado ya un escrito a la jueza instructora para comunicarle que su intención es regresar del país americano el próximo 6 de abril, aunque puede volver antes si así se lo piden.

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