Río de Janeiro resucita sus elefantes blancos olímpicos ocho años después de los Juegos
Fuente: El País Original en elpais.com
Los Juegos Olímpicos que se inauguran esta semana en París han obligado a Río de Janeiro a echar la vista atrás. En la ciudad brasileña, la primera de Sudamérica en albergar unos Juegos, el temido presagio de los elefantes blancos se hizo realidad: en plena resaca olímpica tras los fastos de 2016, las enormes instalaciones deportivas sin uso fueron pasto del óxido y el abandono. Era justo la foto que todos los políticos querían evitar. Ocho años después, el paisaje en el Parque Olímpico es bastante diferente: varios de los pabellones donde los atletas conquistaron sus medallas han sido desmontados o reconvertidos para adaptarlos a otros usos, y el ayuntamiento ha lanzando una fuerte campaña para poner en valor el impacto que los Juegos tuvieron en la ciudad más allá de lo estrictamente deportivo, desde el transporte público a la renovación de la fachada marítima del centro de la ciudad. No obstante, muchas de las promesas olímpicas, como la descontaminación de la bahía de Guanabara, siguen siendo un sueño distante.