Construir una casa familiar reutilizando más de mil neumáticos usados puede parecer una idea descabellada, pero una pareja de Nueva Zelanda ha demostrado que es posible convertir residuos en un hogar. Sarah Rowe y Gus Anning levantaron una vivienda de 240 metros cuadrados en Hikuai, en la península de Coromandel, con una estructura que incorpora alrededor de 1.100 neumáticos rellenos de tierra. El resultado es una casa amplia, con cuatro dormitorios, tres cuartos de baño y espacios abiertos, concebida para reducir el impacto ambiental de la construcción.

