Rapinoe y Marta dicen adiós, pero su legado queda para toda una nueva generación de futbolistas
Fuente: El País Original en elpais.com
Nadie quiere despedidas amargas. Nadie quiere fallar un penalti decisivo. Nadie quiere terminar su carrera tras una agridulce derrota. “El fútbol a veces es cruel”, sentenció Megan Rapinoe (38) tras el partido de EEUU contra Suecia que machacó el pase a cuartos y los sueños de las americanas de revalidar su título como campeonas del Mundo por tercera vez consecutiva. Su Balón de Oro en 2019, sus dos títulos mundiales con la selección y su última conquista, la Medalla Presidencial de la Libertad el año pasado, atestiguan a la gran jugadora californiana, que dice adiós al fútbol tras 14 años detrás del balón. Pero hay mucho más detrás del deporte: una lucha incesante por los derechos de las minorías, de las personas LGTBIQ+, de las racializadas, por la igualdad salarial y la visibilización de la salud mental. Ahora, da un paso al lado y se aleja de los terrenos de juego. “Me toca tener otro papel”, completó en el anuncio de su retirada.