¿Qué esperamos exactamente de un jugador de fútbol?
Fuente: El País Original en elpais.com
A la euforia desatada por la selección española tras conseguir la Eurocopa, le ha seguido una especie de sentida decepción por la celebración de los jugadores en Madrid. Ni una mención al racismo, al machismo, al drama de Palestina, a la guerra civil en Yemen, a los desahucios, a la crisis de la vivienda, nada de nada; solo música de cuestionable gusto, Gibraltar español, testosterona y alcohol. Así que para algunos la selección ha pasado en pocos días de vencer al racismo —aunque esto no aparezca en las actas arbitrales de los partidos—, a carecer de cualquier valor cívico y moral.