El ansiado primer gol del curso de Julián Alvarez y un ejercicio de resistencia a la vieja usanza del Atlético de Simeone por la expulsión de Hjulmand a media hora para el final le dieron al Atlético un valioso punto ante el volcánico Stuttgart. Ese primer tanto del argentino en el inicio del segundo tiempo recompuso a un equipo que había sido avallasado en la primera mitad. La alocada tarascada de Hjulmand llegó cuando mejor enlazaba su juego el Atlético, que pudo salir vivo recuperando su espíritu de intentar jugar a que no pase nada.

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