Quedaba algo menos de 60 kilómetros para línea de meta cuando<strong> Tadej Pogacar salvó el Tour</strong>. El ciclista esloveno atravesaba junto al resto del pelotón una isleta que pudo poner fin a su participación en la ronda gala. A rueda de sus compañeros de equipo, Pogacar logró esquivar una señal cuando prácticamente la tenía encima hasta el punto de parecer en las imágenes de televisión que el líder de la carrera llevaba incluso a golpearse con ella. <strong>Un gesto técnico que estuvo acompañado de la dosis de fortuna necesaria para salvar la situación.</strong>

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