Pelé, el Mundial que no quería jugar y el capricho del general Médici
Fuente: El País Original en elpais.com
El 19 de noviembre de 1969 Pelé se paró delante de una pelota colocada sobre el punto de penalti en Maracaná. El último tiro para alcanzar los 1.000 goles. Mientras se preparaba, se dio cuenta de algo perturbador: “No había nadie allí. Miré, y los jugadores estaban todos atrás”, recordó en un reciente documental de Netflix. Sus compañeros se habían quedado abrazados en el centro del campo, como si contemplaran una tanda de desempate. A Pelé le preocupaba qué sucedería con el rechace si se lo paraba el portero, o si le daba al palo. Pero estaba solo. Solo y aterrado: “Me temblaban las piernas. Me decía: ‘No puedo fallar este penati”.