Pasmosa precisión de Carlsen
Fuente: El País Original en elpais.com
Buena preparación de las aperturas, comprensión profunda de la estrategia, olfato afinado para la táctica, gran capacidad de cálculo, sangre fría propia de un desactivador de bombas y buen estado físico y psicológico. Todas esas virtudes describen a un ajedrecista excelente, pero falta una esencial si hablamos de triunfar contra adversarios de élite: precisión que recuerda a la de las computadoras.