Alexus Fiordilino nunca olvidará el momento en el que abrazó a su hijo Vincent, de 18 meses, para despedirse de él y creyó escuchar que todavía respiraba. El médico que lo atendía le aseguró que se trataba de sus últimos estertores y confirmó su fallecimiento. Sin embargo, cinco horas después, la familia recibió una llamada que lo cambió todo: el pequeño estaba vivo y había sido encontrado respirando en la morgue de un hospital de Arizona, en Estados Unidos.

