Otra bofetada al Deportivo
Fuente: El País Original en elpais.com
El alucinante serial que protagoniza el Deportivo en unas catacumbas futbolísticas en las que resultaba complicado imaginarle anuncia ya su cuarta temporada. La tercera se cerró al estilo de un club que tiene tras sí episodios indescriptibles, capaz de perder una Liga en casa con un penalti fallado en el último minuto, ganar su primer título en los ocho minutos de reanudación de una final suspendida por un diluvio que remitía al arca de Noé o caer del fútbol profesional en una jornada final en la que una sucesión de irregularidades ajenas le impidió saltar al campo. Nada es ordinario en el Deportivo, apeado en las semifinales de las eliminatorias de ascenso a Segunda División a pesar de ganar el partido de ida y marcar tres goles en el de vuelta en Castellón. Allí penó por su incapacidad para conformar un plantel con futbolistas que sepan defender centros al área y tras una desdichada actuación de su portero, Ian Mackay, un deportivista que fue esencial en varios ascensos de categoría en otros equipos y que regresó a casa para reeditar esos laureles, cerrar su carrera y lograr algo que para un coruñés ya alcanza la categoría de misión. Esta temporada en 36 partidos dejó su puerta a cero en 17, pero en Castalia encadenó catástrofes decisivas.