Lando Norris, furioso tras ser arrastrado por la acción de Franco Colapinto en la resalida final en Bakú, pedía una sanción ejemplar y clamaba contra el piloto de Alpine. «Creo que la FÍA debería empezar a repartir sanciones. Es una temeridad. Cuesta muchísimo dinero… todas mis piezas acaban en la basura”, afirmaba en el corralito de las televisiones a F1 TV, aunque luego se calmó cuando llegó a la ESPN argentina y allí no quiso seguir con esas quejas.

