Normal que el Mallorca se enfade
Fuente: Marca Original en marca.com
Munuera se cargó el partido con dos expulsiones realmente dudosas. En la primera jugada cuesta creer que no viera el balonazo en la cabeza que se había llevado Raíllo y que le había dejado tendido en el suelo. Todos lo vieron y todos se pararon esperando el pitido del árbitro que no llegó. Ferran no estaba para bromas y mando el balón a la red. Lógico el enfado mallorquín que se acrecentó minutos después con la expulsión de Muriqi que puso la bota en la cara de Joan García. El Mallorca se quedó con nueve y el partido se acabó.