Había mucho más que una victoria en juego. El Euskaltel-Euskadi firmó un doblete en el Gran Prix Chiriquí, con Berasategi por delante de Xabier Isasa, mientras un aficionado muy especial agitaba una ikurriña junto a la llegada. Sombrero, bandera y pasión naranja: Mikel Landa estaba allí. Y la imagen tiene un trasfondo que invita a soñar con LaVuelta 2027.

