"Nadie al volante"
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>¿De quién fue la culpa esta vez ? ¿A quién señalamos con el dedo?</strong> Los errores de hace una semana en Vitoria se cargarán ahora en la <strong>mochila del árbitro</strong>. Hay decisiones lo suficientemente polémicas como para pensar en que <strong>su actuación privó al Sevilla, al menos, de puntuar</strong>. Sin embargo, siempre me da la sensación que la justificación arbitral es quedarse <strong>demasiado en la superficie de lo que le sucede a un equipo que va camino, inexorablemente , de un abismo del que todavía no es del todo consciente</strong>. Se ha quedado sin nada y, sobre todo, <strong>nadie al que agarrarse, al que apelar en la ruina deportiva y económica </strong>que en unos pocos de años se ha convertido la casa de todos los sevillistas. Esa en la que <strong>entra plata casi sin esperarla, mientras salen igualmente euros con la misma sensación de que no hay nadie al volante</strong>. Como si ganar la séptima fuese un guiño del destino antes del batacazo final. Como una broma macabra (y disfrutada) de hacer pensar que todo estaba bien, o <strong>mejor de lo que la realidad mostraba</strong>. Si se pudo vencer a los gigantes europeos con esta plantilla, tan mala no sería. No lo era y no lo es. Pero <strong>sus defectos son mayores que sus virtudes</strong>. Se le ha ido <strong>desplumando de todo lo que oliese a élite en el vestuario</strong>. Se marcharon los centrales. Se acaba de vender a Bono por una <em>pringá</em>. Se pateó el culo de entrenadores que en una Liga perdieron un partido menos que este Sevilla en Liga. O se envenenó ese cáliz del que bebía el gran artífice de los éxitos. Todo para quedarse con los mandos del cortijo. <strong>Mandar desde un púlpito de barro. </strong> Fichando a base de impulsos, de ese temor a lo que grite el Sánchez-Pizjuán, cuya <strong>voz unánime señala con el dedo al palco</strong>. Apurarán en esta semana el límite salarial para redondear una plantilla tan cara como ineficaz. <strong>¿Lenglet? ¿De verdad la solución es un jugador que cobra 16 millones y te va a costar una fortuna su cesión? </strong>Todo por no bajarse de algún burro impopular, como bien vista fue la continuidad del entrenador. Que a todos nos ganó el corazón por su <strong>historia deportiva humilde. El vencedor del pueblo. Lo que ocurre es que dos meses no son una temporada. </strong>Pide tiempo para que la plantilla esté cerrada. No lo tiene. Su cabeza se ofrecerá en la primera crisis. Y esa ya ha entrado en Nervión.