Muere Francis Lafargue, el personaje en la sombra tras Indurain y Delgado
Fuente: El País Original en elpais.com
La memoria del ciclismo, que son sus tripas, la sustancia con la que está fabricado y que le da sentido, no son los libros sino la palabra hablada, la vida de los que cuentan las historias. Ellos, sus recuerdos vividos, tejen el pasado y nos dan de mamar a todos, nos alimentan generosos, como Francis Lafargue hacía por las mañanas en las salidas del Tour, o al atardecer tomando un vino. Esto era al final, los últimos años, cuando solo la pasión le acercaba a la carrera, y la amistad, y, generoso, estaba en el ciclismo para ayudar a los equipos españoles pequeños, al Euskadi Murias de Jon Odriozola, al Kern de Juanjo Oroz, a moverse con los organizadores franceses, a encontrar hueco en la carreras, y el Tour, tan gigantesco, le acogía y le obligaba, porque sin él, sin la vida de los que lo han construido, la gran carrera no valdría nada.