Michel: “Queríamos destacar por nuestro juego, trascender”
Fuente: El País Original en elpais.com
Sucede algo curioso en Girona, un fenómeno tan excepcional como hermoso. Los hijos, sin complejos ni deudas con el pasado, son los que contagian su amor por los colores rojiblancos a sus padres y, no al revés, como parecían ordenar los mandamientos nunca escritos -pero repetidos hasta el cansancio- del hincha del fútbol. Y los padres, entonces, no hacen más que rendirse a la felicidad de sus hijos. Sobre todo, cuando observaban que su histórico amor por el Barça y su particular filosofía de juego claudicaba ante el equipo de Míchel. Y no era casualidad, el Girona goleaba al Barcelona en Montilivi de la misma manera que lo había hecho en Montjuïc: 2-4 y 4-2. Los muchachos de Michel le estamparon ocho goles en 180 minutos a los de Xavi. Y para celebrar todo, las victorias ante el Barcelona, el buen fútbol y el cariño por un equipo que sube de hijos a padres, el Girona hizo lo nunca visto en Montilivi: se clasificó para la Liga de Campeones por primera vez en su historia.