En 1974 el Mundial de ciclismo salió por primera vez de Europa, y lo hizo con un circuito pensado para hacer sufrir. Eddy Merckx llegó a Canadá con el Giro y el Tour ya en el bolsillo. Se fue con el maillot arcoíris y con un logro que nadie había firmado antes: las dos grandes vueltas más el título mundial en la misma temporada. Así nació la Triple Corona, y Merckx fue su primer inquilino.

