Mario García Romo, un gladiador romano en la corte de Jakob Ingebrigtsen
Fuente: El País Original en elpais.com
“Esto son los 1.500″. No es una proclamación. Es una constatación. La pronuncia Mario García Romo (Villar de Gallimazo, Salamanca, 24 años), un español en la corte de Jakob Ingebrigtsen, 48 horas antes de la final de 1.500m para explicar al que no sabe la eliminación en semifinales, para muchos sorprendente, de Mo Katir, tercero en el Mundial de 2022 y segunda mejor marca mundial del año, 3m 28,89s, una marca hasta hace nada inaccesible salvo para la muy restringida elite, décima mundial de todos los tiempos, y de Adel Mechaal, campeón de España de la distancia. Y también la de Tim Cheruiyot, el keniano campeón del mundo en 2019, y una marca de 3m 29,08s en 2023.