Maricarmen, la mujer de 87 años que este miércoles ha tenido que abandonar finalmente su vivienda madrileña de Sainz de Baranda tras cuatro intentos de desahucio, ha tenido una alternativa de alojamiento por el Samur Social que el Ayuntamiento de Madrid le ha propuesto. Pero la respuesta que se ha traslado por parte de la implicada es que «ha rechazado la plaza en residencia ofrecida por Samur Social y prefiere alojarse con familiares» -dicha instancia estaría por 1.200 euros al mes-.

