Los motivos del adiós de Jesús Navas al Sevilla
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>Jesús</strong> estaba <strong>cansado</strong>. Mucho. Sevillista recalcitrante, el palaciego lleva dos años que para él se quedan. Muchas derrotas, que llevan al sufrimiento diario de personas a las que <strong>le duele en el alma intentar tirar del carro </strong>y ver <strong>cómo no avanza</strong>. Competitivo como pocos, tampoco entendía ciertas <strong>situaciones de vestuario</strong> y del propio equipo, <strong>excesivamente relajado</strong> cuando el descenso era la amenaza más evidente. Le ha dado muchas vueltas. Junto a su familia, claro, pues no es fácil moverlos de casa para la aventura que está por llegar.<strong> Varios meses sopesando todo </strong>lo que le da el Sevilla, el sevillismo y la propia ciudad, contra ese inasumible descenso de nivel que está experimentando el Sevilla. <strong>Su Sevilla.</strong>