Los Juegos de Simone Biles y el poder de los deportistas
Fuente: El País Original en elpais.com
El mundo habla, y los ojos le hacen chiribitas, de Simone Biles, de Sifan Hassan, de Rebeca Andrade, de Léon Marchand, de Sydney McLaughlin, de Imane Khelif, de Mondo Duplantis, Mijaín López, Stephen Curry, Remco Evenepoel, Zhanle Pan, Teddy Riner y del maravilloso Letsile Tebogo, los mejores de los Juegos, junto al Sena. O llora por Carolina Marín y sus rodillas rotas, tanto talento, o por Jakob Ingebrigtsen y Noah Lyles, caídos, tanta ambición. Son la luz de los Juegos, la llama. El país que representan, su bandera, son accesorios que dan color sin más, secundarios. Son los talentos privilegiados depositarios de los avances en el aprendizaje del movimiento humano, de la fisiología, de la tecnología, de la salud mental. Los campeones de las grandes, hermosas batallas. Líderes de la toma de conciencia de la juventud, de su poder global.