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Las lágrimas de Orlando Ortega, “ni máquina ni robot”, en los Europeos de Roma

Fuente: El País Original en elpais.com

“No soy un robot, no soy una máquina, no puedo pedir más de lo que he trabajado”, dice Orlando Ortega para justificar una actuación (13,79s, séptimo en la eliminatoria previa de los 110m vallas) muy lejana de sus expectativas. “He venido con unas cartas, he apostado a lo que tenía y he salido a dar lo mejor con lo que tenía. Y este es el resultado, esto es lo que tenía”. Pensaba entonces el vallista de Artemisa, de 31 años, que ese resultado le eliminaba a la primera en su regreso a la selección española, y compensaba emocionalmente el dolor que le causaba con la alegría de volver. “Una puta locura, perdón por la palabra”, dice, exaltado, el subcampeón olímpico de Río 16 tras tres años de lesiones. “Jolines, si dos meses atrás me hubieses dicho que iba a correr aquí, no lo hubiese creído, pero ni de coña. Hemos hecho un trabajo guapísimo. Soy un ser humano y las lesiones que he tenido mentalmente duelen y pesan”. Y mientras habla se disputan las otras series.