Las dos caras de la moneda olímpica: el amor de Tamberi y Barshim, el ataque loco de Rooks
Fuente: El País Original en elpais.com
Mutaz Barshim y Gianmarco Tamberi vivieron un idilio en Tokio, una medalla de oro compartida, y tres años después comparten dolores y penas en la calificación de altura. El italiano llega con los flecos de un cólico renal y 38 de fiebre que le aplanaron en su viaje de ida y vuelta a Italia después de llevar su bandera en el barco inaugural por el Sena, y solo salta 2,24m (pasa a la final porque todos saltaron muy poquito), pero aun así, con los riñones destrozados y todo, se deshace, se despepita cuando a su íntimo de Qatar se le sube el gemelo al empezar a saltar en un intento. Corre hacia él, le ayuda a estirar, aparta a los fisios, aparta a todos. Le recupera y Barshim, favorito como él a la medalla del espíritu olímpico, si no a la del salto de altura, puede con el listón en 2,27m. Eso ocurrió al mediodía en el estadio.