El centro de Barcelona se cerró para observarlas. A su alrededor, todo vallado —“La pasión que nos une”, podía leerse en algunas barreras—, rodeadas de emblemas catalanes arquitectónicos y urbanísticos como La Pedrera o los Jardines del Palacio de Pedralbes, y transitando y cerrando dos de las grandes arterias de la ciudad —una de tránsito, otra comercial— como es Avinguda Diagonal y Passeig de Gràcia. Única y exclusivamente para el ciclismo femenino en la primera de las siete etapas de La Vuelta femenina de 2025 que durará hasta el sábado 10 de mayo y terminará en Asturias. En Barcelona, donde se acogerá el Gran Départ del Tour de Francia en 2026, todo se paró para verlas este domingo. Sobre todo, a ellas: las ciclistas del equipo Lidl-Trek (9m 30s), vencedoras de la primera etapa y con la veterana contrarrelojistas neerlandesa Ellen Van Dijk como primera líder de la ronda española y portadora del maillot rojo.

