La trastienda de Wimbledon: entre parchís, Beckham y activismo
Fuente: El País Original en elpais.com
Atravesar la campa de Wimbledon Park se convierte este miércoles en todo un desafío. Allí, entre tiendas de campaña y la gigantesca hilera de personas que dibuja The Queue, la célebre cola del torneo, empuja con fuerza el viento y empapa la lluvia a primera hora del día hasta formar un gran barrizal. Todo vale por conseguir una entrada. Los pronósticos meteorológicos han hecho la jugarreta –no se preveía lluvia, a diferencia de la jornada anterior– y el programa vuelve a sufrir retrasos y cancelaciones. Se evaporan 32 partidos del cartel –21 cancelaciones y 11 suspensiones– y el inicio de la acción se dilata, lo que multiplica la actividad en el Players Lounge, el área reservada a los profesionales. De por sí concurrida, se transforma este día tan londinense en un hervidero.
ALCARAZ JUGARÁ EL VIERNES
La insistencia de la lluvia, especialmente en el arranque del día, volvió afectar al ritmo del torneo. En consecuencia, Wimbledon tuvo que rediseñar el plan y la reprogramación de los partidos –que ya se produjo el martes– plantea un transcurso de la competición anómalo, pero ni mucho menos desconocido en Londres. Se mezclan la primera y la segunda ronda, y el mapa competitivo ahora mismo es difuso.
Este jueves se disputarán 77 partidos y no intervendrá Carlos Alcaraz, que en un principio debía afrontar la segunda ronda. Lo hará el viernes, frente al francés Alexandre Müller. Las precipitaciones impidieron jugar a Alejandro Davidovich, Jaume Munar y Jessica Bouzas, y en la recta final del día la falta de luz interrumpió los encuentros de Roberto Carballés y Nuria Párrizas.
Todos ellos competirán hoy, al igual que las otras dos representes españoles que lograron progresar el lunes, Cristina Bucsa y Rebeka Masarova.