La NBA empieza a asumir una realidad que durante meses se resistió a reconocer: Europa no se conquista desde fuera cuando ya existe una competición consolidada como la Euroliga, se construye desde dentro.
La NBA empieza a asumir una realidad que durante meses se resistió a reconocer: Europa no se conquista desde fuera cuando ya existe una competición consolidada como la Euroliga, se construye desde dentro.