La final de Australia, la final de todas
Fuente: El País Original en elpais.com
Recuerdo perfectamente aquel día. Tenía nueve años. Era la primavera de 1991. Migue era repetidor, el más alto de la clase y el capitán en el patio del colegio. Después de comernos el bocadillo, como cada mañana en la hora del recreo, él organizaba los equipos para jugar al fútbol y allí estaba yo, la última en ser elegida, como siempre, con mis gafas de Snoopy y mi pelo despeinado.