La expulsión de Araujo abre el camino al mejor Dembélé
Fuente: El País Original en elpais.com
“El Barça lo volverá a intentar. Hemos hecho una Champions muy digna, notable diría yo”, se lamentó Xavi Hernández, tras la derrota frente al PSG en Montjuïc (2-4), después de desperdiciar la ventaja que el equipo había cosechado en París (2-3). Un triunfo que había cambiado el estado de ánimo de la afición azulgrana, distanciada del equipo desde su mudanza a la montaña mágica, desapegada de un equipo extraviado en la Liga. “Estábamos convencidos de que podíamos pasar”, expuso De Jong. Y se sumó Ter Stegen: “Duele muchísimo esta derrota, pero estoy orgulloso del equipo”. La hinchada, en un nuevo mood, recibió al Barça con una fiesta de bengalas rojas y azules que cubrió el autobús azulgrana y hasta nubló la vista de algunos energúmenos despistados que confundieron el autocar de los muchachos de Xavi con el de Luis Enrique. Lanzaron objetos.