Christian Horner, director del equipo Red Bull de Fórmula 1, se someterá este viernes al escrutinio de su propia compañía, que ha puesto en marcha una investigación para concluir si el ejecutivo sobrepasó los límites profesionales en su relación con una empleada, que le acusó de ello. La compañía de bebidas energéticas publicó un comunicado a principios de esta semana, en el que anunciaba que había solicitado los servicios de un abogado externo. “Después de tener conocimiento de ciertas acusaciones hechas recientemente, la empresa inició una investigación independiente. Este proceso, que ya está en marcha, lo lleva a cabo un abogado especialista externo”, informó Red Bull. “La compañía se toma estos asuntos muy en serio, y la investigación se completará tan pronto como sea posible”, prosigue el mensaje.

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