Koke, un ejemplo de liderazgo
Fuente: El País Original en elpais.com
Dicen que uno puede cambiar de trabajo o de ciudad, variar el círculo de amigos e incluso de pareja. Pero si algo permanece inalterable es la pasión por unos colores. El amor por un equipo de fútbol es algo innato, ligado al interior de la persona, imposible de suplir por ningún otro.