Jóvenes (y no tanto) al poder: el tenis consolida su nueva era
Fuente: El País Original en elpais.com
Algo se movía, algo estaba pasando. Y después de infinidad de amagos, de especulaciones, suposiciones, tertulias y de giros más o menos extraños y hasta cierto punto ilógicos en algún caso, ya está aquí: con todos ustedes, la nueva era del tenis. Lo expresa este Wimbledon que deja atrás una época dorada y abre otra tan atractiva como incierta, en todo caso novedosa. Ofrece el torneo de Londres una doble muestra en sentido invertido. De un lado, el circuito masculino sella el oligopolio de las dos últimas décadas –con el veterano Novak Djokovic en forma de islote, como la eterna resistencia– y propone un nuevo escenario todavía por dibujar, con Carlos Alcaraz al frente y los Jannik Sinner, Holger Rune y un buen puñado de aspirantes a subirse a ese tren situándose a rebufo; de otro, el femenino recupera progresivamente la cordura y las referencias que añoraba en los últimos tiempos, resueltos de campanada en campanada, un día sí y al otro también.