Hay cosas inexplicables...
Fuente: Marca Original en marca.com
Todas las miradas del partido estaban puestas en el duelo entre Lamine Yamal y Cucurella. Dos buenos amigos de la selección se veían las caras en un auténtico choque de trenes. El azulgrana lo intentó, pero siempre se vio frenado por el defensa rival, que supo aguantarle en todas sus acometidas. El lateral estuvo soberbio, pero su puesta en escena no se limitó a la defensa de Lamine. Fue clave en el gol del Chelsea cuando, en la banda contraria, se quedó solo y pudo dar ese pase a Neto previo al autogol de Koundé. Y, por si fuera poco, fue determinante en la jugada clave del partido cuando, al borde del descanso, al provocar la falta y la segunda amarilla de Araujo. Con uno menos, ahí se acabó el partido.