Fútbol insostenible, Vallecas siempre
Fuente: El País Original en elpais.com
Fede Valverde cogió el rechace, le pegó con toda su alma y la metió. La metió en el balcón de unos vecinos del tercer o cuarto piso de uno de esos edificios de Vallecas que se asoman a la portería del estadio del Rayo donde no hay fondo. Sucedió el año pasado. Pero esta temporada volvió a pasar algo parecido y un balón terminó en la calle. Un cortocircuito que rompe ese espejismo suave y artificial en el que transcurre el inmaculado espectáculo del fútbol televisado. Y esa es parte de la gracia de esta cancha. El fútbol de los inicios, imperfecto, crudo... pero en Primera División. Un campo hoy sin un mantenimiento digno, pero único todavía para los espectadores, para el barrio y para los jugadores.