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Forjar unos valores

Fuente: El País Original en elpais.com

La historia futbolística de Paco Gento (Guarnizo, 1933- Madrid, 2022) comenzó, como la de tantos otros jóvenes talentosos, con el reconocimiento de sus vecinos a través de sus progenitores. “El hijo de Antonio Gento corre que se las pela. Es un fiera”, decían. Sus excepcionales condiciones físicas se pulieron en una infancia y adolescencia que destila una esencia bucólica. Con los jugadores del equipo lanzándose vestidos a los lavaderos de piedra -una alberca- después de los entrenamientos, curtiendo las piernas en terrenos de juego de hierba, polvo y barro, o en la playa. Escenarios en los que el balón no rueda con naturalidad. A todo ello le sumaba Gento -el hijo de Antonio- unos diez kilómetros diarios a pie para ir y venir al colegio.