Finalmente, ¿fútbol para todos?
Fuente: El País Original en elpais.com
Ser mujer y jugar fútbol es un acto político. Una declaración de libertad. Poder para combatir los preconceptos, para inspirar. Las últimas ediciones de la Copa Mundo han demostrado a nivel global que las mujeres llenan estadios, anotan golazos, tienen claro lo que quieren. Son futbolistas y quieren acabar con el discurso que las condenó a estar durante años a la sombra.