Federer, un perfeccionista en continua evolución
Fuente: El País Original en elpais.com
A Roger Federer, quien sea o como sea, se le concedió un don natural para jugar al tenis. A la vista salta que su raqueta ha sido siempre la prolongación de su quirúrgico brazo derecho y que el suizo posee, además, una capacidad privilegiada para descubrir y dibujar angulaciones que en la mente de la mayoría de los tenistas no existen. No haya habido seguramente un jugador con mayor determinación para decantar el punto ni tan fabuloso en la ejecución del golpe, ya sea en estático o en movimiento. A su maestría técnica se añade, además, una extraordinaria para hacer fácil lo más difícil: conciliar el un binomio tan incontrolable como el espacio-tiempo.