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Federer-Nadal, una declaración de amor

Fuente: El País Original en elpais.com

Para que esos dos hombres junten sus manos y se emocionen al mismo tiempo, sentados en la despedida de uno de ellos, se han tenido que enfrentar 40 veces, se han quitado títulos que ansiaban más que nada en el mundo, se han hecho llorar de rabia y tristeza, se han buscado el uno al otro el punto débil para explotarlo sin misericordia, se han perseguido y citado por todo el planeta durante dos décadas para verse en las finales de los torneos más importantes. Para que estos dos hombres junten sus manos y se emocionen al mismo tiempo, han tenido que ver, 40 veces, cómo la victoria de uno implicaba la derrota del otro; han tenido que ver 40 veces cómo la euforia de uno provocaba el abatimiento del otro. Y ni así.