Víctima de una patología devastadora y galopante de triste final, nos ha dejado José Luis Argüello Garranchán, árbitro internacional español de balonmano. En las décadas de los 70 y 80, el almendralejense, aunque afincado toda su vida en Madrid, escribió con letras de oro su nombres en las competiciones de élite del balonmano español y también en las del deporte continental y mundial, con míticas actuaciones, junto a su compañero Alfonso Martínez, en Eurocopas, Mundiales y Juegos Olímpicos. Se trata de uno de los colegiados más reputados que ha dado este país y que llegó a ostentar cargos representativos en la Federación Nacional que presidió otro extremeño, Juan de Dios Román.

