En casa de los Noval hay medallas que explican por qué el teléfono lleva semanas reclamando atención. Dos oros mundiales, un título europeo y un apellido que el ciclismo conoce desde hace tiempo, aunque ahora lo pronuncia pensando en el hijo. Benja acaba de cumplir 18 años y se prepara para pasar a profesionales con Ineos. Antes, MARCA comparte una jornada con él y con su familia en Asturias: en su casa, al pie del Angliru y en el Carlos Tartiere, donde el joven campeón recibe el reconocimiento de los suyos. Entre un escenario y otro aparece el corredor que quiere llegar lejos, pero también el chaval que sale con sus amigos, pasea con los perros y, después de ganar dos Mundiales y el Europeo de crono, vuelve a cenar con sus abuelos.

