Este City no se come a nadie
Fuente: Marca Original en marca.com
Es indiscutible que el Manchester City es un gran equipo, que domina los partidos con una posesión estratosférica, que somete a sus rivales con una intensidad a duras penas soportable por la mayoría de los rivales. Sin embargo, también es cierto que <strong>esa superioridad en el juego no se ve reflejada en la misma medida en el marcador</strong>. Al City le cuesta sacar los partidos. Tiene que insistir mucho y generar muchas ocasiones para transformar una. Además, <strong>en defensa concede al rival más de los que sería deseable</strong> y eso lo acaba pagando, como en el gol de Gvardiol.