En un mundo ideal, los hijos vengan a sus madres
Fuente: El País Original en elpais.com
Sara Björk dejó de jugar al fútbol en su carrera por dos razones: una rotura del ligamento cruzado anterior de rodilla y un embarazo. Después de la primera, volvió a jugar; con la segunda, terminó denunciando a su club, el Olympique de Lyon.