El Valencia de Carlos Corberán necesitó tres jornadas para recibir la recompensa de una victoria por su evidente mejoría. La víctima fue una Real Sociedad que nada entre tres competiciones, que no para de enganchar un partido tras otro y que se ve obligada a dosificar a sus estrellas. El colista, justo en la semana en la que sus rivales directos puntuaron, dio el paso al frente que tanto esperaba Mestalla y mantiene viva la ilusión de mantener la categoría.

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