Uno de los verbos más utilizados en el fútbol es “sufrir”. Los partidos se dividen, básicamente, en tres tipos: cuando te hace sufrir el rival, cuando te hace sufrir tu propio equipo y cuando te hace sufrir el árbitro, ese hombre testarudo que nunca te da la hora cuando se la pides. Pero igual que hay primera división, segunda, primera federación etc… hay también distintos umbrales de dolor, y en general, este es más alto cuanto más baja la categoría. El Deportivo de A Coruña y su afición son campeones indiscutibles en esa disciplina: perdieron una liga fallando un penalti en el último minuto; descendieron cuando nadie había bajado a segunda con la cantidad de puntos que ellos habían hecho en 2011 – a dos meses de que empezara el campeonato en la categoría de plata había colas en Riazor para hacerse socio-, se enfrentaron a un concurso de acreedores… Como en la película, llevar esa camiseta se convirtió en garantía para padecer Una serie de catastróficas desdichas.

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