El trail descubre en Kobe su infierno asiático
Fuente: El País Original en elpais.com
Kobe es la conjunción de dos mundos vecinos que no se conocen. Desde los rascacielos de 40 plantas de una ciudad reconstruida tras su terremoto de 1995 se ven esas colinas verdes que no llegan siquiera a los mil metros de altitud; nada hace pensar en las enormes cicatrices que esconde la montaña en su interior. La carretera que conecta con el mirador –también hay un teleférico– tiene enormes mallas metálicas para contener los desprendimientos, una pista de lo que espera en ese bosque salvaje, un escondite natural frente al urbanismo, un viaje a otra dimensión. Un lugar en el que las Golden Trail Series, que incluyen por primera vez a Asia en su calendario, han descubierto un infierno, una de las pruebas más duras del mundo: 21 kilómetros y unos 2.100 de metros de desnivel positivo. Una animalada –Zegama tiene 600 metros más de desnivel en el doble de kilómetros– que sonrió al keniano Patrick Kipngeno y a la suiza Maude Mathys, la única que superó a Sara Alonso, segunda en una tarde con cinco españolas en el top-10.