El tenis y Arabia Saudí, ¿la ética o el dinero?
Fuente: El País Original en elpais.com
La sombra de Arabia Saudí empieza a extenderse con fuerza sobre el deporte y, después de un par de amagos, parece alcanzar definitivamente al tenis, o al menos es lo que se deduce de la afirmación del presidente de la ATP, el italiano Andrea Gaudenzi, al Financial Times la semana pasada. “Las conversaciones son positivas”, afirmó el dirigente, dejando entrever que el desembarco del circuito masculino en el país asiático está más bien al caer, siempre y cuando, remarca él, “se respete la historia” de su deporte “y del producto”, y que se preserve también “algo que es sagrado”. Pese a que la maniobra se vea venir, sus palabras resuenan todavía en Wimbledon, donde los profesionales opinan y la división se hace palpable. ¿Ética o dinero?
“GANAREMOS LO QUE NOS MERECEMOS”
A finales del año pasado se celebró a modo de ensayo la Diriyah Cup, en la que participaron jugadores de alto prestigio como Daniil Medvedev, Stefanos Tsitsipas, Andrei Rublev, Stanislas Wawrinka, Dominic Thiem o Taylor Fritz. Venció este último, que se adjudicó un millón de dólares, aparte del fijo que recibieron de antemano los tenistas inscritos.
Novak Djokovic, por su parte, desliza que “era cuestión de tiempo que se entablaran negociaciones” y que la alianza con el circuito de golf puede servir de referencia, prevaleciendo “la protección de la integridad, tradición e historia” de su deporte. Cuestionado por el asunto recientemente, cuando triunfó en Queen’s, Carlos Alcaraz fue rotundo. “No tengo duda de que jugaré allí en el futuro”, sentenció el número uno.
Sin remilgo alguno, el australiano Kyrgios celebró el nuevo nexo económico cuando supo de la afirmación de Gaudenzi: “Finalmente ven lo que valemos y recibiremos el dinero que nos merecemos. Yo me apunto. Nunca he jugado un torneo oficial allí, pero no tengo duda alguna de que lo haré”.