Fútbol es fútbol y hasta el rabo todo es toro, no hay vuelta de hoja. Así es si así os parece, decía alguien. Se decía que España iba a golear en Split, más que nada por ese 0-7 que los ingleses hicieron a los croatas pocos días antes. Pero nada más lejos de la realidad. Los croatas salieron a jugar con el cuchillo entre los dientes después de que les pusieran a caer de un burro en su propia casa, mientras que España acudía de caza con un tirachinas. Tenía motivos para achantarse, entre otras cosas porque la clasificación no peligraba y, además, porque a estas alturas no tiene que rendir cuentas a nadie. Es la campeona del mundo, es la mejor selección del mundo, y puede tomarse un partido sabático y hasta un año si le plugue. ¡Faltaría más!

