A estas alturas del viernes, <strong>después de tres minutos en el infierno que parecieron 300</strong>, el aficionado ya conoce las dos noticias de dejó el partido que jugó la <strong>selección ante Japón</strong> (2-1). La buena es que <strong>gracias a Alemania</strong> el combinado de <strong>Luis Enrique</strong> se clasificó para octavos de final del Mundial. La mala, aunque esta es menos agradable de consumir, es que termina la primera fase y <strong>sólo hemos ganado a Costa Rica</strong>, selección ya eliminada.

