El soldado Kim provoca la batalla más grande
Fuente: El País Original en elpais.com
Cuando le vio aparecer por Castel Volturno hace casi un año, su nuevo entrenador, Luciano Spalletti, debió de pensar que no sobreviviría sin un tutorial. Un muchacho nacido en Tonyeong, pueblo enclavado entre dos murallas de piedra en un brazo de mar en el extremo sur de la península de Corea, defensa de 25 años procedente del Fenerbahçe previo paso por el Guoang de Pekín... necesitaba un cursillo introductorio. A modo de bienvenida, Luciano Spalletti le entregó un vídeo con conceptos básicos de la defensa del Nápoles. El típico documento que muchos futbolistas traspapelan. Motivo de estupor cuando dos días más tarde, el técnico se lo encontró en el pasillo que conducía al vestuario, solo y ensimismado, repitiendo como un poseso las tres palabras italianas que sintetizaban la disposición mental exigida a sus centrales cuando llevaban la línea al círculo central y del duelo repentino con el atacante en campo abierto dependía toda la estabilidad del equipo: ”sali, scappa, fermo, sali, scappa, fermo, sali, scappa fermo...”. Sale, corre, cierro...